Me intoxico. De verano. De sol. De calor. De Serge Gaingsbourg. Me intoxico de Reagge y de calipso. De la ciudad agresora. De recorrer sus calles como un maldito. De gente. de miles de cuerpos bronceados que me rodean y se acoplan a mí y yo a ellos. De divinos restaurantes escondidos en esquinas peligrosas. De mariscos que me despiertan el paladar, me abren los ojos. De caminar sin zapatos. De extrañarla, a ella. De Gaingsbourg, otra vez. De tenerla dura. De verano, me intoxico.
05:11 | 3 comentariosCuatro cosas → ← Nuevas reglas, al paso
Comentarios
- David on julio 29, 2008, a las 05:11
- Doug on agosto 5, 2008, a las 05:43
- 输送机 on diciembre 4, 2008, a las 07:32