Fugaz
El cobarde
De la Hoya en una esquina, el ojo izquierdo (o derecho) enterrado bajo una libra de carne hinchada, rehusando ponerse de pie, se ve más ridículo que aquella foto del mismo en mallas de bailarina. La, la, la. Una cosa es terminar tu carrera de manera penosa, vendiendo caras las últimas neuronas que te quedan y otra muy diferente ser aquél que no sabe que la única victoria posible es el gesto desafiante, el escupitajo rabioso en la cara de la derrota. Una cosa es terminar tu carrera con la cara en el piso y otra muy diferente terminarla con el culo en un taburete.
Que te escupan, De la Hoya, que diez mil bocas chillonas se burlen de tí esta noche. Y con muchas ganas, porque aquella piltrafa pegada al asiento es también parte de mí, el cobarde que vive en cada uno de nosotros. El cobarde al que debemos despreciar, golpear con la rapidez y fuerza de Pacquiao. Pum, pum, pum. El cobarde que millones de personas suprimen esta noche bajo el grito, el abucheo, la risa. El cobarde tú. El cobarde yo. El cobarde De la Hoya.
Cuando Pacquiao levanta los brazos, una ola de Schadenfreude limpia al mundo de cobardes. Por esta noche.
10:29 | Comentar | Temas: FugazProtestas en Islandia contra el FMI. Acorazados rusos se pasean por el Caribe. Un profesor ruso predice que, para la próxima primavera, Estados Unidos podría separarse en seis regiones. Los más cretinos siguen matando por religión.
Anoche soñé con ciudades en ruinas. Nuevas ciudades hechas de ceniza. Palabras cruciales perdidas en el laberinto de la memoria. El futuro un desbarrancadero sin fondo al que nos dirigíamos como desesperados. Detrás, la voz sombría de Leonard Cohen.
Pero no hay que desesperarse, mis amigos. Hay que escuchar a Faulkner:
A gentleman can live through anything.1
Yo lo adaptaría mi estilo: a gentleman with a glass of bourbon can live through anything.
Que venga el futuro, qué caray. Estamos preparados.
1 The Reivers.
06:10 | Comentar | Temas: FugazAll tomorrows parties
Los Angeles Times nos muestra como parisea un cuarentón (y probablemente domesticado) Bret Easton Ellis.
02:53 | Comentar | Temas: Fugaz- Con el invierno ha llegado el primer resfrío, la voz me falla y ya pensamos en el escape al trópico. Hace unos días los árboles se han quedado totalmente denudos en medio del frío glacial. Las últimas hojas se pudren o las arrastran las ventiscas que vienen del lago. Uno pasa más horas entre cuatro paredes, respirando el aire seco y recalentado. El otoño es tan terrible como hermoso, un rito colorido y mortal que les recuerda a las cosas que sólo el cambio es eterno.
- Gracias a una encantadora coincidencia me animé a terminar Pale Fire de Nabokov. Otra travesura transgesora de Nabokov en que un poema y su interpretación sirven como pretextos para hablar de diversas obsesiones, reflejos y espejismos. En ella uno no puede evitar encontrar la sombra de Borges. Una entrada e interesante discusión acá. Luego he seguido leyendo Casanova in Bolzano(La amante de Bolzano) de Sándor Márai. Lamentablemente, luego de disfrutar el torrente de exuberancia de Mr. Nabokov, las ficciones de Márai se me hacen un poco demasiado discretas. Igual que en El último encuentro hay personajes que cometen larguísimos monólogos frente a chimeneas que se apagan. Nada malo en ello, que quede claro, y ciertamente placentero, pero Nabokov, sospecho, era de otro mundo.
- Hay, no muy lejos de aquí, una playa con su inmenso mar esperándonos.
- Ayer fue viernes. Traté de recordar qué había hecho durante la semana, aparte de ir a la oficina. El lunes o martes recibí un libro por correo. Otro día, miércoles, quizá, la familia fue a un restaurante italiano. Fuimos al cine, pero eso fue el fin de semana pasado. Cierto, estuvo lo de las elecciones, pero desde eso parece ya haber pasado un siglo. Me acosté temprano, estaba cansado.
- La máscara y la pose, ¡qué distintas son!
- Frío.
Difícil no sentir la emoción de cosas que suceden por primera vez. La incredulidad. Las lágrimas. El presidente electo Obama da un discurso a pocos kilómetros de donde estoy. Los ciudadanos invisibles que viven en las sombras de este país salen al esplendor de una noche luminosa. Se abrazan. Caen de rodillas. Instantáneas que se instalan en los libros de historia. Décadas después, el centro de Chicago se transforma de pesadilla en sueño. La simetría de la vida. Se celebra en Buenos Aires, en Nueva Delhi, en Sidney. Un mundo perfecto por quince minutos. Hay que decirlo, no hay que tener miedo de decirlo: qué gran país, carajo.
10:22 | 1 comentario | Temas: Fugaz