Me siento como Juan Rulfo luego de escribir Pedro Páramo. Pero sin haber escrito Pedro Páramo.
03:42 | 2 comentariosSábado. Niebla como una espesa pasta besando los cristales, lluvia despreocupada que sube el nivel del riachuelo cerca de la casa.
Domingo. Notas de ragamuffin como oasis en el blanco desierto. La entrada a la casa tiene diamantes incrustados.
Domingo por la noche. Un tempranillo que me he tomado demasiado tempranillo. Cráneo en llamas. Hasta creo que escribo. Los Tindersticks patinan en el aire.
Dicen que se acerca el fin de año.
09:54 | ComentarCondiciones previas
Cuando era candidato, se le criticó mucho al presidente de la mayor potencia mundial que estuviera dispuesto a reunirse con el representante de uno de sus países enemigos sin establecer condiciones previas. Cómo es posible reunirse sin condiciones previas con alguien que está dispuesto a destruirte, decían sus rivales con tono irónico. Se calificaba al presidente, entonces candidato, de cándido e irrealista.
Ahora es el representante del país enemigo quien se niega a reunirse , sin condiciones previas, con el presidente de la potencia.
09:24 | ComentarSomos el país del casi.
¡Casi ganamos la copa! ¡Casi no perdemos! ¡Casi metemos un gol! ¡Casi le beso a la pelada!
Somos de aquellos países a los que siempre les ganan o los empatan en el último minuto. Que siempre están a un paso de realizar algo extraordinario. Siempre nos detiene algo. ¡La próxima vez lo haremos!
Mientras tanto nos queda el casi. Así nunca llegamos al extremo de nada, siempre nos detenemos en el casi, ese maravilloso amortiguador, casi o casito, su hermano menor.
Los pobres nos conformamos con tan poco que da ternura.
10:15 | 1 comentario | Temas: ImprecacionesBuenas noticias. El Ministerio de Defensa del Ecuador planea recortar el presupuesto para la compra de nuevo armamento en un cincuenta por ciento el próximo año. Si tan solo se pudiera continuar estos pasos con la eliminación del Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas del país. A aquellas medidas podrían seguirlas la reducción del servicio diplomático, la eliminación de por lo menos la mitad de ministerios actualmente en funcionamiento y por último, pero no menos importante, la reducción de por lo menos el cincuenta por ciento de la cavidad bucal de nuestro querido mandatario.
09:59 | Comentar | Temas: ImprecacionesMe gusta, no me gusta
Me gusta John Lennon
No me gusta Paul McCartney
Me gustan los crepúsculos
No me gustan los mediodías
Me gusta el sonido de la tormenta
No me gusta el ruido de la carretera
Me gusta estudiar
No me gustan las escuelas, colegios o universidades
Me gusta la arena ( esconde tesoros )
No me gusta el hielo ( siempre esconde cadáveres )
Me gustan las sirenas de barco, las bocinas de trenes,
Los aviones despegando o aterrizando
No me gustan las bocinas de carros, los silbatos
Ni el timbrazo de los teléfonos
Me gusta la profunda y secreta veneración
No me gusta el reconocimiento por el gran público
Ni los públicos homenajes
Me gusta la literatura
No me gustan las teorías literarias
Me gustan los librepoensadores
No me gustan los bienpensantes
Me gusta tener muchos sitios adonde ir
No me gusta tener la obligación de estar en ningún sitio
Me gusta viajar
No me gustan los aeropuertos
Me gusta ser simpático con la gente
No me gusta tener que caerle bien a nadie
Me gusta la gente despreocupada
No me gusta la gente solemne o superficial
Me gusta la gente tolerante
No me gusta la gente acomodaticia
Me gustan los malditos
No me gustan los hijos de puta
Me gustan quienes quieren perpetuar la vida
No me gustan quienes quieren perpetuar su placer
Me gustan las hormigas
No me gustan las cucarachas
Me gusta el orden
No me gusta la ley
(Me gustan algunas cosas que
A veces no me gustan)
Me gusta escribir
No me gusta leerme
Leyendo Pnin de Vladimir Nabokov, me doy cuenta de que, si bien lograr un efecto cómico puede estar al alcance de todo el mundo, solamente los maestros nos hacen encariñarnos íntimamente con aquello de lo cual nos reímos.
Nos reímos de Timofey Pnin, un profesor ruso exiliado en los Estados Unidos. De sus peripecias, de su torpeza, de su extrema candidez. Al mismo tiempo nos damos cuenta de que el mundo que condena a Pnin al fracaso, a ser un objeto de escarnio, encierra cierta mounstruosidad.
De alguna manera Pnin es un personaje quijotesco, oponiendo las verdades y seguridades del viejo mundo a uno más nuevo y más salvaje. Además Pnin es, como mucho lo que escribió Nabokov, una reflexión sobre el arte de escribir ficciones. Escritura que juguetonamente se piensa a sí misma.
Al final uno no sabe si quedarse con los pasajes que lo hacen doblar de la risa o los otros, aquellos que, como el que sigue, rezuman una profunda melancolía:
Pnin slowly walked under the solemn pines. The sky was dying. He did not believe in an autocratic God. He did believe, dimly, in a democracy of ghosts. The souls of the dead, perhaps, formed committees, and these, in continuous session, attended to the destinies of the quick.
o
11:45 | Comentar | Temas: LetrasPnin caminó lentamente bajo los solemnes pinos. El cielo se estaba muriendo. No creía en un Dios autócrata. Creía, vagamente, en una democracia de fantasmas. Las almas de los muertos formaban, quizá, comités, y éstos, reunidos en sesión permanente, cuidaban de los destinos de los vivos.
THE AMERICAN WAY OF LIFE Incluso lo que comen y beben, estos carapálidas que no saben lo que es el vino, estos consumidores de vitaminas que beben té frío y mastican algodón de azúcar y no saben lo que es el pan, este gente Coca-Cola que ya no puedo tolerar… Y sin embargo vivo de su dinero.
— Max Frisch – Homo Faber
Hablando de crisis.
Como Montero Glez en España, en nuestro país y en los buenos tiempos, muchos lectores empedernidos le dábamos más de un uso al periódico. Luego de leerlo junto con el café de la mañana, lo doblábamos en cuadritos, lo cortábamos pasando un cuchillo de mesa entre los pliegues y luego lo colocábamos cerca del inodoro. Cómo se reciclaba en aquellos tiempos.
Mi buen amigo F. recuerda que la sensación era “entre suave, placentera y crujiente, un Burroughs enamorado”. A mí el recuerdo no me resulta para nada placentero. Más bien me parece sacado de una de las pesadillas de Burroughs. Recuerdo que para suavizar el papel, que se me antojaba más áspero que una lija, lo estrujaba hasta hacerlo una bolita que luego abría y frotaba hasta que la tinta se desvanecía y el papel propinaba un castigo menos severo a mi, en ese entonces, tierno trasero.
Debe haber sido por la época en que Febres-Cordero mandaba a jóvenes al fondo de lagunas verdes y la intelligentsia quiteña oponía a la abulia de El Comercio, la primera página a todo color del Diario Hoy.
Era la época de Pancho Jaime, en que tener opiniones demasiado estridentes te podía ganar un lugarcito en las húmedas mazmorras del SIC. Era el tiempo en que en la página central del Diario Hoy libraba su lucha intelectual contra los gorilas del León.
Qué tanto han cambiado las cosas. Hace unos días abrí las páginas del Hoy: noticias del Bután, tópicos varios, poco análisis profundo de la situación que vive el país bajo el mando del bocazas de Correa, artículos pseudo-científicios de genética molecular con extraterrestres mutantes con bigote de bagre incluído. En fin, pequeños seres librando pequeñas guerras personales, ahogándose en sus miserias e incapaces de ver más allá de la punta de sus bigotes.
Digo yo que las cosas han cambiado para peor. Imposible, inúltil leer esto. Si no fuera porque incluso el papel es mucho más duro y áspero, diría que con él se puede hacer lo que en lo buenos tiempos se hacía: limpiarse buenamente el culo. Pero ni eso.
09:21 | Comentar | Temas: ImprecacionesParte de naufragio (II)
Mentira lo de los otros sobrevivientes. En esta isla se está solo, es la única posibilidad. Digo esto porque, cuando me acerqué a hablar con otros de los habitantes de la isla, me di cuenta de que eran espejismos. Me di cuenta porque, al tocarlos, desaparecían. Tal vez es mejor no intentar entrar en contacto demasiado cercano con ellos. Será mejor engañar y dejarse engañar por otros espejismos. Solamente hay que tener cuidado de no ser el próximo espejismo que desaparece cuando alguien lo intenta tocar.
10:54 | Comentar | Temas: IslasEl cobarde
De la Hoya en una esquina, el ojo izquierdo (o derecho) enterrado bajo una libra de carne hinchada, rehusando ponerse de pie, se ve más ridículo que aquella foto del mismo en mallas de bailarina. La, la, la. Una cosa es terminar tu carrera de manera penosa, vendiendo caras las últimas neuronas que te quedan y otra muy diferente ser aquél que no sabe que la única victoria posible es el gesto desafiante, el escupitajo rabioso en la cara de la derrota. Una cosa es terminar tu carrera con la cara en el piso y otra muy diferente terminarla con el culo en un taburete.
Que te escupan, De la Hoya, que diez mil bocas chillonas se burlen de tí esta noche. Y con muchas ganas, porque aquella piltrafa pegada al asiento es también parte de mí, el cobarde que vive en cada uno de nosotros. El cobarde al que debemos despreciar, golpear con la rapidez y fuerza de Pacquiao. Pum, pum, pum. El cobarde que millones de personas suprimen esta noche bajo el grito, el abucheo, la risa. El cobarde tú. El cobarde yo. El cobarde De la Hoya.
Cuando Pacquiao levanta los brazos, una ola de Schadenfreude limpia al mundo de cobardes. Por esta noche.
10:29 | Comentar | Temas: FugazHace un rato y mientras caminaba por el cuarto recordé que hace no mucho tiempo la solía tener dura permanentemente. Fueron algunos años los que pasé así. Mi mente se veía inundada por imágenes de copulación. El sexo era algo que crecía como la hierba fértil de un jardín: no importaba lo que uno hiciera, crecía en medio de todos los otros pensamientos y terminaba cubriéndolo todo.
Era maravilloso. Pasada la incomodidad y el frecuente dolor de los pantalones demasiado apretados, disfrutaba esa constante tiesura. Uno podía salir a la calle y sentirse capaz de cualquier cosa, de conquistar al mundo, de seducir hasta a los árboles. Uno podía morir y no le importaba porque la tenía dura.(Tal vez los únicos momentos en que a uno lo pudieran desnudar sin hundirse totalmente en el bochorno es cuando uno la tiene dura, entonces podría uno agarrársela como a un arma y amenazar con ella al universo.) La sangre latiendo como un segundo corazón en medio de los pantalones lo era todo.
Ahora, incluso si el sexo todavía crecen como la hierba aquí y allá —parches de vitalidad en el jardín de los días—, tenerla dura no es algo que suceda de manera tan espontánea. Ya no camino las calles con mi secreto endurecido. Ya no desafío al mundo con mi sangrienta.
Me pregunto si es mejor esta paz de saber que el instrumento sirve para una función ( y sirve satisfactoriamente, que se sepa ) para luego volver a su tranquilidad habitual o si es mejor ese alboroto arterial que alguna vez hizo su morada en mis pantalones. Me pregunto si de vez en cuando no sería bueno tenerla dura todo el día, como en los viejos tiempos.
03:14 | Comentar | Temas: MemoriaCinco locos que dijeron no
De pronto una noticia le da a uno esperanzas de que el mundo no sea un completo mierdero.
10:13 | ComentarAquellos que te hacen creer en absurdos pueden hacer que cometas atrocidades.
— Voltaire
Protestas en Islandia contra el FMI. Acorazados rusos se pasean por el Caribe. Un profesor ruso predice que, para la próxima primavera, Estados Unidos podría separarse en seis regiones. Los más cretinos siguen matando por religión.
Anoche soñé con ciudades en ruinas. Nuevas ciudades hechas de ceniza. Palabras cruciales perdidas en el laberinto de la memoria. El futuro un desbarrancadero sin fondo al que nos dirigíamos como desesperados. Detrás, la voz sombría de Leonard Cohen.
Pero no hay que desesperarse, mis amigos. Hay que escuchar a Faulkner:
A gentleman can live through anything.1
Yo lo adaptaría mi estilo: a gentleman with a glass of bourbon can live through anything.
Que venga el futuro, qué caray. Estamos preparados.
1 The Reivers.
06:10 | Comentar | Temas: FugazAll tomorrows parties
Los Angeles Times nos muestra como parisea un cuarentón (y probablemente domesticado) Bret Easton Ellis.
02:53 | Comentar | Temas: FugazLeo en la bitácora de David Miklos una entrada que expresa muy bien algo que siempre he creído: lo importante de un albañil es el edificio que construye, la obra. En este caso, la entrada habla sobre la controversia que rodea la personalidad de ese desconocido tan familiar que es William Shakeaspeare, el arquitecto de una de las mayores obras literarias de todos los tiempos. La conclusión de Miklos:
A Shakespeare lo sobrevivió su obra. No hace falta más: allí está todo lo que en realidad necesitamos saber sobre Shakespeare, un absoluto hombre de letras, pura literatura.
Me ha hecho pensar en una frase de Faulkner:
It is my aim, and every effort bent, that the sum and history of my life, which in the same sentence is my obit and epitaph too, shall be them both: He made the books and he died.
La obra de un autor debería ser su biografía. El autor desaparecer detrás de su edifico literario. En un mundo de charlatanes, dejar que su obra hable por él. Pura literatura.
08:57 | 1 comentario | Temas: Letras, Manifiestos- Con el invierno ha llegado el primer resfrío, la voz me falla y ya pensamos en el escape al trópico. Hace unos días los árboles se han quedado totalmente denudos en medio del frío glacial. Las últimas hojas se pudren o las arrastran las ventiscas que vienen del lago. Uno pasa más horas entre cuatro paredes, respirando el aire seco y recalentado. El otoño es tan terrible como hermoso, un rito colorido y mortal que les recuerda a las cosas que sólo el cambio es eterno.
- Gracias a una encantadora coincidencia me animé a terminar Pale Fire de Nabokov. Otra travesura transgesora de Nabokov en que un poema y su interpretación sirven como pretextos para hablar de diversas obsesiones, reflejos y espejismos. En ella uno no puede evitar encontrar la sombra de Borges. Una entrada e interesante discusión acá. Luego he seguido leyendo Casanova in Bolzano(La amante de Bolzano) de Sándor Márai. Lamentablemente, luego de disfrutar el torrente de exuberancia de Mr. Nabokov, las ficciones de Márai se me hacen un poco demasiado discretas. Igual que en El último encuentro hay personajes que cometen larguísimos monólogos frente a chimeneas que se apagan. Nada malo en ello, que quede claro, y ciertamente placentero, pero Nabokov, sospecho, era de otro mundo.
- Hay, no muy lejos de aquí, una playa con su inmenso mar esperándonos.
Qué alivio llegar, luego de muchos años de dudas, a la conclusión de que soy, por naturaleza, un escéptico. Ya nunca más tendré que gastar energías en convencerme de nada.
12:22 | Comentar | Temas: Manifiestos