Si to conozco no me acuerdo

El advenedizo había tratado de adquirir modales aristocráticos pero metía la pata en la forma grotesca en que manipulaba su tenedor y cuchillo. Siempre había sido ridícula su forma de comer, pensé sentado en la butaca, de la misma manera en que todo lo que hacía se había vuelto cada vez más ridículo con el paso de los años, justamente debido a que, con los años, había tratado de refinar sus modales cada vez más, es decir, había tratado de refinarse, de aplicar lo que había copiado de los modales aristocráticos a todo, y aquello lo hacía no sólo cada vez más grotesco y más cómico con el paso de los años sino cada vez más repulsivo, pensé sentado en la butaca.

Thomas BernhardTala

§771 · Enero 3, 2010 · Notas · · [Imprimir]

Responder