Si to conozco no me acuerdo

Empiezo The Age of Iron de J.M. Cotzee. Una mujer, en la última etapa de su vida, es testigo del deterioro moral de una sociedad mientras lucha contra el doloroso deterioro de su propio cuerpo. Coetzee ha logrado un lenguaje que evoca los orígenes de las cosas. Pienso inmediatamente en El hombre apareció en el Holoceno de Max Frisch. Geiser intentando memorizar datos sobre el aparecimiento del hombre mientras él mismo está a punto de desaparecer. El ser humano siempre vuelve a las edades primitivas. El Holoceno, la Edad de Hierro. Todo se deteriora. Heráclito veía todas las cosas siempre en proceso de convertirse en otras. Muchas veces las nuevas son mucho peores, hubiera podido añadir. Los períodos de esplendor son fugaces. El resto es decadencia y la añoranza del paraíso perdido.

El elemento que más rápido se deteriora en la naturaleza es el Uranio. Me imagino a las sociedades que los hombres crean formadas de un elemento que se derrumba aún más rápido que el Uranio. Es posible mirar sus átomos destruyéndose ante nuestros ojos. Al final sólo el caos. Y el grito primario, elemental, que a veces se convierte en poesía. Todo en proceso de convertirse en otra cosa. Todo desvaneciéndose en el aire.

Escucho a Wagner, construyo templos con migajas de pan.

Abril 7, 2009 · Maestros, Notas · 3 comentarios · Temas: , ,